La Nitrógeno ureico (Urea) forma parte de las pruebas usadas más ampliamente: 

Ante molestias inespecíficas, como parte de un panel de pruebas rutinario, para verificar como están funcionando los riñones antes de empezar tratamientos con ciertos medicamentos, cuando un individuo acude a urgencias o cuando se ingresa en el hospital, durante un ingreso hospitalario. 

Además, la urea se solicita frecuentemente con la creatinina con el fin de evaluar ciertos estados del paciente: cuando se sospecha de la existencia de problemas renales, a intervalos regulares para monitorizar la función renal en pacientes con enfermedades crónicas como diabetes, insuficiencia cardiaca congestiva, e infarto de miocardio, a intervalos regulares para monitorizar la función renal y el tratamiento en pacientes con enfermedad renal ya conocida, antes y durante tratamientos con ciertos fármacos para monitorizar la función renal, a intervalos regulares para monitorizar la eficacia de una diálisis.

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Se recomienda que para la realización de este análisis el paciente se presente al laboratorio con un periodo de ayuno de 8 horas.